mecanismos de la hipertrofia muscular (II)

Hormonas y citoquinas

Estas juegan un papel fundamental en la hipertrofia muscular, actuando como reguladores de los procesos anabólicos. Las concentraciones elevadas de hormonas anabólicas, favorecen el metabolismo de las proteínas y el subsecuente crecimiento muscular. Además, muchas también están involucradas en la proliferación de células satélite1, facilitando la unión de estas últimas a las fibras dañadas para favorecer la reparación muscular. Dejando a un lado otras muchas hormonas y citoquinas que contribuyen al crecimiento muscular, las tres hormonas más estudiadas son el factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1), la testosterona y la hormona de crecimiento (GH). Con el entrenamiento, vamos a generar alteraciones agudas (en algunos casos crónicas) en estas hormonas que van a mediar en la hipertrofia muscular. Algunas investigaciones cuestionan el papel de esta respuesta hormonal aguda de cara a proporcionar un estímulo anabólico de significativo. Sin embargo, también existe evidencia de lo contrario.

Factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1)

Se cree que proporciona la principal respuesta anabólica en el organismo y muestra alteraciones en respuesta a la carga mecánica. Los receptores de IGF-1 los encontramos en las células satélite activadas, en las miofibrillas y en las células de Schwann. Los niveles de IGF-1 permanecen elevados en el tejido muscular durante algún tiempo tras el entrenamiento, con efectos miogénicos (incremento de la tasa de síntesis proteica) observados hasta 72 horas después del ejercicio.

Testosterona

Es una hormona deriva da del colesterol que tiene un efecto considerable sobre el tejido muscular. Es sintetizada y secretada por las células de Leydig en los testículos, con pequeñas cantidades derivadas de los ovarios y las glándulas suprarrenales. En la sangre, la mayor parte de la testosterona está unida a la albúmina2 (38%) o a la globulina (60%), y el 2% restante circula en estado libre.

Hormona de crecimiento

Esta hormona polipeptídica, se considera que tiene tanto propiedades anabólicas como catabólicas (movilización de triglicéridos). La mayor liberación de esta hormona ocurre durante el sueño. Con la realización de entrenamiento de fuerza, los niveles también aumentan.

Ten en cuenta que…

En el próximo artículo, veremos los dos últimos factores que contribuyen en la hipertrofia muscular: la hidratación celular y la hipoxia.

Glosario

  1. Células satélite: son las células troncales del músculo esquelético y son necesarias para la regeneración, el crecimiento y el mantenimiento muscular.
  2. Albúmina: es una proteína producida por el hígado. La albúmina ayuda a mantener el líquido dentro del torrente sanguíneo. También transporta varias sustancias por el cuerpo, por ejemplo, hormonas, vitaminas y enzimas.

REFERENCIAS:

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